Fuente: AEDRA
«Quien no me conoce como Tato es que sencillmente no me conoce», nos aclara Ignacio José Ortigosa antes de arrancar esta entrevista, que llevamos a cabo en las instalciones de su Centro Autorizado de Tratamiento (CAT) EUROSPARE. Se trata de un desguace pequeño frente a los referentes que muchos puedan tener en mente cuando hablamos de un negocio de este tipo. Sin embargo, es una empresa singular al estar completamente centrada en la gestión al final de su vida útil y desmantelamiento de vehículos todoterreno, popularmente conocidos como 4×4.
El grueso de su actividad se lleva a cabo, además, a cubirto, lo que no viene nada mal para conocer a fondo EUROSPARE en una de estas lluviosas y gélidas mañanas que nos ha traído el arranque de 2026.
PREGUNTA – ¿Cuándo arrancó EUROSPARE?
RESPUESTA – La empresa la constituimos en 2007 mi hermana y yo, cuando creamos la sociedad y, bueno, desde entonces no hemos parado de crecer poquito a poco, haciendo las cosas despacito y aprendiendo, porque esto es un gremio complicado.
P – Pero para entonces, algo sabías de coches…
R – Sí, bueno, el arranque vino un poco derivado de un accidente que sufrí. Siempre he trabajado en una empresa familiar que teníamos de madera y construcción. El caso es que sufrí ese accidente del que te hablaba, con un todoterano precisamente. Estuve un tiempo de baja. Para entonces mi padre, que no era tonto, valoraba que a mí me tiraba más el metal que la madera. Así que fue él quien me animó y así empezamos, y no hemos parado de crecer.
P- ¿Cuánta gente empleáis?
R – Aquí somos seis personas. No es una plantilla muy amplia. Me podría hacer falta más gente, pero bueno, vamos con mucha cautela, siempre con mucha cautela porque al final hay problemas con la formación de la gente, con su capacidad. Esta profesión no es algo que se estudie en ningún lado. Hemos tenido algunos problemas con personas que han entrado y que parecían formadas, pero que no ha encajado en el equipo. De todos modos, ahora mismo estamos bastante equilibrados. Cabría pensar: ¿qué necesitarías si metieras a alguien? Pues probablemente no sería un mecánico, sino simplemente alguien para digitalizar piezas, que es a lo que damos prioridad. Creemos que es en lo que hay que invertir, un informático incluso.
P – ¿Qué opinas de la electrificación de los vehículos nuevos?
R – Hay que contar con ello porque es innegable que nos va a llegar a todos. O sea, viendo las cifras de ventas de vehículos así está claro que tarde o temprano van a acabar en desguaaces. Personalmente no lo comparto, no creo que se esté planificando bien la gestión de esos vehículos de cara a su final, pero bueno. En todo caso, no es un segmento que ahora mismo me afecte mucho por el tipo de trabajo que hacemos pero, sí, nos va a llegar a todos. Hay que formarse y hay que prepararse para ello.
P – ¿Y la Inteligencia Artificial, la famosa IA?
R – Pienso que es una herramienta que da un poco de vértigo, pero es innegable que ya está aquí. Los software que usamos la están implementando y te ayuda mucho, sobre todo a la hora de tasar ciertas piezas. Analiza un poco el precio medio de los componentes y te da una estimación, estimación con la que puedes hacer lo que sea, porque el que sabe lo que has pagado por el vehículo o lo que cuesta desmontarlo y almacenarlo eres tú. Sirve de orientación y va a seguir en esa dirección.
P – Que los CAT sean los únicos gestores de los vehículos al final de su vida útil, incluso para darlos de baja, ¿ha mejorado la imagen del sector?
R – Sí. Creo que estar regulado es bueno para todos. Todavía hay ciertos lodos de malas gestiones pasadas, muy pasadas, por suerte, y cierta desconfianza de los usuarios, pero bueno, cuando una persona te abre la puerta de su casa para gestionar correctamente y dar de baja un automóvil, una baja incluso telemática que se lleva a cabo tras inspeccionarlo y comprobar que todo lo que se nos entrega es correcto, sale por la puerta con la documentación acreditativa y listo. Digamos que la desconfianza ahí es mínima porque al final se lleva un documento oficial y el coche deja de ser su problema para pasar a ser el nuestro. Después viene su correcta gestión y descontaminación y el aprovechamiento de lo que se pueda aprovechar.
P – Y los clientes, ¿tienen claro que las piezas y componentes que vendéis, una vez recuperados y descontaminados conforme a la regulación, cuentan con garantía?
R – Sí, la gente tiene claro que esas piezas cuentan con garantía. Muchos te la piden por escrito, aunque en las facturas ya viene especificado. En algunos sitios no las dan en el caso de piezas eléctricas. Nosotros sí, porque tienes que darla. En todo caso, son conscientes y cada vez la exigen más. Antes sentían que la garantía duraba hasta que salían por la puerta, pero ya no: ahora la exigen, muchas veces por escrito. Conocen sus derechos como compradores.
P – ¿Es importante vuestra integración en AEDRA y ASMADE?
R – Sí, a nosotros, tras abrir la empresa, fue de lo que más nos ayudó, el apoyo que nos dieron ante cualquier duda. Cuando abres un negocio en un gremio que no es el tuyo te surgen mil dudas, a diario, pero siempre que hemos tenido cualquiera nos lo han aclarado, ayudado y permitido entrar en descuentos tanto de seguros como de ayudas que, a lo mejor, a nosotros nos hubiera costado mucho más acceder, si hubiéramos podido hacerlo. La unión hace la fuerza. Nos ayudaron mucho al empezar y años después están remando en el interés de todos, algo interesante para para el sector.