Retrovisor interior digital del Range Rover Evoque

Fuente: La Sexta

La Unión Europea ha puesto su foco en reducir el número de residuos procedentes del sector automovilístico. La agenda verde europea impulsada por la Comisión Europea incluye una propuesta en la que se pretende unir dos regulaciones: el reciclaje y la recuperación de los vehículos de motor y el reglamento de ‘vehículos al final de su vida’.

El último propugna que los coches que acaban en los desguaces no son procesados de manera óptima, dejando una mayor pérdida de recursos y contaminación. Por ello, con la nueva medida el Ejecutivo europeo pretende que se cubra el ciclo completo de la vida de los vehículos tanto en vertederos como en fábricas. Una situación que, indica, reducirá la carbonización y protegerá el medioambiente.

Más fáciles de desmontar

Este futuro reglamento no afectará únicamente a los coches. También las motocicletas, los autobuses y los camiones se verán incluidos en la medida. Además, otra de las novedades afecta al diseño de los automóviles. Con esta propuesta los fabricantes deberán realizar vehículos fáciles de desmontar para eliminar partes y componentes del coche.

Las consecuencias de este nuevo reglamento para el consumidor sería un encarecimiento de los precios. La medida tendrá un impacto de hasta 66 euros por vehículo nuevo en 2035. Más concretamente, desde la UE estiman un coste de 39 € por vehículo para los fabricantes causados por el incremento del uso de plástico reutilizado.

El nuevo reglamento también pretende limitar el número de exportaciones de coches en mal estado a otros países y augura un aumento del parque de vehículos de ocasión.