Volkswagen, preparada para reciclar baterías de eléctricos

Fuente:  Diario de Navarra

Javier Moreno Vidal, abogado especializado en temas de tráfico, ha visto a lo largo de su carrera distintos casos de clientes a los que les han llegado cuantiosas multas de coches que habían vendido hace tiempo y que, supuestamente, debían estar achatarrados. Son vehículos adquiridos normalmente por compraventas piratas que no dan de baja definitiva a los coches sino solamente temporal, explica Moreno, para no tener que acreditar que los han llevado a un Centro Autorizado de Tratamiento (CAT).

“Esos turismos quedan en un limbo legal y habitualmente se destinan a ser despiezados o vendidos en el extranjero”, detalla este experto. Si uno de esos coches vuelve a circular por las carreteras en España, su último titular se enfrenta al pago de las multas y, en casos extremos, a las indemnizaciones en caso de accidente, advierte. Este abogado señala que, cuando una patrulla detecta un vehículo dado de baja temporalmente la sanción alcanza los 1.500 euros por circular sin seguro y 200 euros por no haber pasado la ITV. Si el turismo ha sido despiezado parcialmente y abandonado en la vía pública, la cuantía de la multa llega a 800 euros.

Venta “bien amarrada”

Moreno recalca la importancia de dejar “bien amarrada” la venta de un coche a quienes se ofrecen a adquirirlos indistintamente del estado del vehículo, que suelen publicitarse colocando anuncios en los parabrisas. “Hay que cerciorarse de que los han dado de baja definitivamente, porque no hacerlo es como tener una pistola y dejarla sin control. Un coche es un arma con ruedas”, alerta este experto que, en casos extremos, recuerda que el titular ante la DGT es quien responde en última instancia de lo que pueda pasar con ese vehículo.

Si se produce un accidente con víctimas mortales, el consorcio de seguros se hace cargo de las indemnizaciones, pero a continuación irá contra la persona que consta en la DGT. “Puede significar la ruina absoluta. En caso de haber un fallecido, los pagos superan los 100.000 euros”, asegura.

Este abogado añade que un contrato privado de compraventa no exime de la responsabilidad del titular ante un accidente o las multas, ya que “solo vale ante un tribunal lo que consta en los registros de la DGT”. Lo único que podría hacerse en este caso sería demandar al compraventa y meterse en un “auténtico berenjenal” de juicios y quebraderos de cabeza.

No obstante, este tipo de situaciones no son moneda corriente, sino que lo más habitual es que los coches con baja temporal sean despiezados y sus restos terminen abandonados en cualquier sitio. Tras el cambio legal que entró en vigor en abril, los que siguen siendo sus titulares van a encontrarse que sus ayuntamientos les girarán el año que viene el correspondiente impuesto de circulación, ya que las bajas temporales han pasado de indefinidas a caducar en un año.

Así actúan los compraventas piratas

Pagan más: suelen dejar publicidad en los parabrisas y se ofrecen a adquirir vehículos indistintamente de su antigüedad y estado. Ofrecen más dinero que los desguaces legales y cierran la operación con un contrato privado.

Baja temporal: entre los trámites de compra, incluyen la firma de la baja temporal, algo habitual entre compraventas legales, pero que los más avispados usan para luego despiezar el coche cuando no tiene salida en el mercado de usados.

Contrato privado: no exime de responsabilidad al titular del coche, que en estos casos suele corresponder al último propietario. Ante la Justicia, quien figura en los registros de la DGT sigue teniendo el deber de custodia de lo que pase con ese coche en caso de accidente.